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CARACTERÍSTICAS GENERALES:
El Parque Regional de Sierra Espuña se encuentra en el centro geográfico de la Región de Murcia, ocupando términos municipales de Alhama de Murcia, Totana y Mula.
Presenta una topografía muy accidentada que permite la existencia de numerosas caídas, valles secundarios y barranqueras hacia los cuatro punto cardinales.
La actividad humana a lo largo de la historia queda patente en todo el Parque Regional, influyendo en una continua modificación del paisaje.
Con el paso de los años, el paisaje fue transformado por la puesta en cultivo de las tierras y la obtención de leña. Ambas actividades deforestaron gran parte de la zona.
Otra actividad típica de esta Sierra fue la obtención de hielo a partir de nieve, para esto se construyeron los Pozos de la Nieve a finales del siglo XVI, elementos arquitectónicos singulares de esta Sierra.
La masa forestal que hoy contemplamos es el resultado de la intensa repoblación iniciada hacia 1891 por el ingeniero de monres Don Ricardo Codorníu y Stárico, que concluyó a principios del siglo XX. Testigos de la intensa actividad que hubo en esa época son los numerosos caseríos y casas forestales que salpican el Parque, o instalaciones como el vivero forestal de Huerta Espuña.
Sierra Espuña se caracteriza por poseer una gran diversidad de ecosistemas naturales de montaña, a la vez que un completo pasado histórico y cultural. A menudo, reconocida como la “joya natural” de la Región de Murcia, es símbolo de recuperación forestal, belleza paisajística, lucha por la conservación del entorno y amor por la naturaleza. Conocerla más puede y debe ayudarnos a conservarla mejor.
INTERÉS GEOMORFOLÓGICO E HIDROLÓGICO:
Sierra Espuña es uno de los principales afloramientos de la Cordillera Bética en su sector oriental y tiene su origen en los esfuerzos de compresión que tuvieron lugar a consecuencia del acercamiento y posterior colisión de la Placa Africana contra el Macizo Central Ibérico.
En Sierra Espuña destacan tres áreas de gran interés geomorfológico: los terrenos kársticos de las cumbres, las formaciones de “bad-lands” de los Barrancos de Gebas y los glacis del Llano de las Cabras.
La fisonomía de esta Sierra se configura, tal y como es en la actualidad, hace 20 millones de años. Está formada por rocas sedimentarias, con numerosos fósiles en buen estado de conservación.
En esta Sierra, están representadas casi todas las eras geológicas, desde la edad primaria hasta la actualidad, circunstancia que nos permite interpretar la historia natural de este Parque, y lo convierte en un atractivo recurso para conocer como era esta Sierra y su entorno hace millones de años.
Las características climatológicas e hidrológicas de la zona determinan la irregularidad en la circulación de las aguas superficiales, permaneciendo los cauces de la mayoría de ramblas y barrancos secos la mayor parte del año, a excepción de aquellas vías de drenaje asociadas a manantiales y fuentes naturales, que aportan un escaso pero significativo caudal.
El agua puede recorrer el fondo de algunos de los valles de Sierra Espuña, o dar lugar a pequeños manantiales o fuentes como: Fuente Blanca, El Hilo, Rubeos o Fuente del Sol.
El río Espuña es el más importante de los cursos de agua, tomando su nombre de la propia Sierra. Nace en el Collado Bermejo (1202 metros) y discurre hacia el Este.
INTERÉS RECREATIVO:
Las actividades en la naturaleza gozan en Sierra Espuña de un espléndido marco, ya que la orografía del terreno y las condiciones climáticas hacen de esta zona un lugar idóneo para la práctica de senderismo, la orientación y otros deportes de montaña. Entre estos últimos destaca la escalada en las Paredes de Leyva, la espeleología o la bicicleta de montaña.
También existen grandes áreas recreativas, y algunas de ellas cuentan con zonas de acampada, merenderos, etc. Estas zonas son: área recreativa de La Perdiz, Fuente del Hilo, Alquerías y Campamento de Exploradores, entre otras.
También podemos encontrar en el Parque el Santuario de Santa Eulalia, que constituye un espacio de carácter religioso y recreativo.
VALORES NATURALES:
Hábitat
Sierra Espuña contiene 12 Hábitats de Interés Comunitario y 3 de Interés Prioritario, como son los estanques temporales mediterráneos, las zonas subestépicas de gramíneas y anuales (Thero-Brachypodietea) y las estepas yesosas (Gypsophiletalia).
Las variaciones del relieve, la exposición de las laderas (solana y umbría), los diversos tipos de suelo y la constante acción humana, han modelado en Sierra Espuña un conjunto de paisajes caracterizados por al menos cinco ambientes diferenciados y en constante interacción.
El bosque y los matorrales representan el hábitat más extenso en donde predomina el pinar. Éste, al igual que otras formaciones vegetales, se presenta con diversa densidad según la orientación de la ladera donde se encuentra.
Las solanas se caracterizan por ser zonas de matorral y bosque más claro debido a la mayor exposición de los rayos del sol; y las umbrías, por el contrario, presentan manchas de vegetación más densas por no estar expuestas con tanta frecuencia e intensidad a la insolación.
Los abundantes valles, barrancos y, en algunos puntos, arroyos, suelen presentar una vegetación peculiar, en especial los más sombríos. La humedad por la que se caracteriza el suelo favorece la aparición de especies arbóreas caducifolias. La presencia de agua en estos ambientes, sumada a la abundancia de frutos como las moras de los zarzales, los convierte en privilegiados lugares para la observación de fauna.
Vegetación
En Sierra Espuña podemos encontrar alrededor de mil especies vegetales distintas, muchas de ellas endémicas del sureste peninsular. El 33% de la vegetación de la Región de Murcia está representada en este Parque Regional. De estas especies, 36 están protegidas por la legislación, o bien tienen un peculiar interés botánico y biogeográfico.
La vegetación, dominada por pinares de repoblación de pino carrasco (Pinus halepensis), el rodeno (Pinus pinaster) y el negral (Pinus nigra), alberga una excelente representación de las especies y comunidades que integran el bosque mediterráneo. A partir de los 700 metros, el pinar forma bosquetes mixtos con carrascas (Quercus rotundifolia) y quejigos (Quercus faginea).
El sotobosque de las zonas más umbrías cuenta con especies tan características como la coscoja (Quercus coccifera), el enebro (Juniperus oxycedrus) o el lentisco (Pistacia lentiscus), mientras que en las solanas predominan especies como la jara (Cistus albidus) y el esparto (Stipa tenacisima) y aromáticas como el tomillo (Thymus sp) y el romero (Rosmarinus officinalis).
Sauces (Salix sp), olmos (Ulmus sp) y álamos (Populus alba) ocupan los enclaves más húmedos de barrancos y arroyos. Entre ellos se desarrollan ejemplares de matorral también adaptado a estas zonas más húmedas, como la madreselva (Lonicera implexa) o la zarzaparrilla (Smilax aspera)
En las cumbres aparece una vegetación adaptada a resistir las inclemencias climáticas; se encuentran matorrales con formas almohadilladas, como el cojín de monja (Erinacea anthyllis) o la sabina (Juniperus phoenicea).
Fauna
La diversidad de ambientes acoge a una fauna rica y variada. Solo la comunidad de vertebrados esta constituida por 8 especies de anfibios, 17 de reptiles, 123 de aves y 38 de mamíferos. El Parque aparece catalogado como Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA), por cumplir las exigencias europeas para el búho real (Bubo bubo) y el águila real (Aquila chrysaetos).
Entre las especies más singulares destaca la ardilla de Espuña (Sciurus vulgaris subsp. hoffmanni), subespecie endémica de estas sierras. Otra especie relevante del Parque es el arruí o muflón del Atlas (Ammotragus lervia), especie introducida en 1970 por la Reserva Nacional de Caza por su interés cinegético. También podremos encontrar huellas del gato montés (Felix sylvestris) y el jabalí (Sus scrofa).
Aparecen en este Espacio Natural unas 20 especies aproximadamente de murciélagos, los cuales se refugian en los huecos y grietas de los árboles, entre otros sitios.
Pero, sin duda, el grupo de las aves es el más importante del Parque. En la zona del pinar podemos observar carboneros (Parus sp), mitos (Aegithalos caudatus) y piquituertos (Loxia curvirostra). Además gran variedad de rapaces habitan la Sierra, como el águila calzada (Hieraaetus pennatus), águila real (Aquila chrysaetos) y el azor (Accipiter gentilis). Por la noche se puede escuchar al búho real (Bubo bubo) y al carabo (Strix aluco).
Entre los reptiles destacan el lagarto ocelado (Lacerta lepida), la culebra de escalera (Elaphe scalaris),la víbora hocicuda (Vipera latasti). Y entre los anfibios, el sapo corredor (Bufo calamita).
Los invertebrados también contribuyen a incrementar la diversidad biológica de Sierra Espuña, aportando especies singulares y endémicas como la mariposa Aricia morronensis.
INTERÉS ETNOGRÁFICO:
El uso de esta sierra por parte del hombre ha sido intenso, pudiéndose encontrar caseríos y poblados (El Berro, Gebas, El Purgatorio, Casas Nuevas), un antiguo hospital para el tratamiento de la tuberculosis (actualmente abandonado), instalaciones militares (Casa del Avión, Casa de la Marina y la base militar EVA 13) y antiguas casas de labranza.
Entre otros múltiples puntos de interés dentro de Sierra Espuña, hay que destacar Los Pozos de la Nieve, huella de una importante actividad económica tradicional del siglo XVI, donde la nieve y el hielo fueron aprovechados gracias a la construcción de estos 26 neveros.
También son destacables, la Casa Forestal de Huerta Espuña, centro neurálgico de esta sierra y desde donde se dirigieron los trabajos de restauración hidrológica forestal, y los viveros forestales (Huerta Espuña, Barranco de Enmedio y Alquerías).
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