Saltar el menú de navegación e ir al contenido


Parques Naturales, Parques Nacionales y Reservas de la Biosfera
Guía práctica

Buscador


Estás en la siguiente localización: Portada > Medio Ambiente > Guía de Parques

Herramientas sociales

Imprimir Email meneame.net tuenti.com

Ruta: El gigante de las dos caras

El Penyagolosa (1814 metros) es la cima de los valencianos, aunque no le corresponda el título de techo de la Comunidad que ostenta el Cerro Calderón (1838 m.).

Pero no nos hemos internado en la provincia de Castellón para hacer comparaciones. Aquí no tienen sentido. Además, si uno es prudente, no incomodará a este gigante de piedra con 25 metros arriba o abajo. Al igual que no conviene asomarse a su cara sur por si las moscas porque nos enfrentamos a una montaña de dos caras opuestas. Si una muestra un perfil soberbio, inaccesible; la otra, salvo la cuesta empinada, no ofrece mayor dificultad.

Menos de cinco kilómetros nos separan de hacer cumbre desde el Santuario de Sant Joan de Penyagolosa (1258 metros), ascendiendo hasta su misma coronilla calcárea. Pelada por la acción de los elementos, aunque para ser precisos ésta termina en dos agujas gemelas. En una de ellas se ha emplazado el punto geodésico.

Tres son las interpretaciones de su nombre. La primera salta a la vista: de ?Peña Colosal?, Penyagolosa. La segunda es más subjetiva. En sus laderas abundan las plantas medicinales. Y hace años éstas se poblaban de metges golosos ávidos de sus propiedades. Y la tercera, reconozcámoslo, nos viene que ni pintada para iniciar la marcha. Se cree que este macizo albergó un ?lucus?, esto es, un bosque encantado. Y aún hoy nos emboscamos mientras se atraviesa el primer tramo de la ascensión. El Barranco de la Pegunta se cubre de un bosque compuesto de pino negral, albar, manzanos silvestres, tejos, arces y enebros.

A partir del tercer kilómetro empezamos a verle las orejas al lobo: la cumbre. El bosque desaparece por ensalmo. No obstante, antes de atacar la parte más dura, se abre la explanada del Corralico. Un rellano que invita al reagrupamiento si vamos acompañados. Kilómetro y medio nos contemplan. Estamos en el último escalón altitudinal y tanto el camino como la vegetación se resienten del mal de altura. Al inicio de este tramo las raíces de los árboles actúan como una escalinata que nos permite superar un desnivel ultrapositivo. Hasta que llega un momento que pisamos en roca viva, sobre la misma espalda de este gigante de piedra. A mitad hay un refugio. No está de más tomarse un respiro, porque aunque el fin está cercano, se nos puede hacer muy largo todavía. Y es una pena llegar hasta aquí, y no regalarse una vuelta de horizonte sobre un pedestal del cielo.

Una vez se corona la vuelta no tiene pérdida. Solo hay que desandar el camino. Ahora bien, si uno gusta de recorridos circulares, de nuevo en la explanada, a mano izquierda una pista forestal conduce a la Masía de la Calambreta. Bajando por unos campitos aterrazados se recae a un abrevadero para ganado, y justo a su derecha desciende un PR hasta el Santuario. Tras más de tres horas otra vez en la civilización. Al amparo de unos muros sagrados que son el testigo mudo de que aquel 'lucus' existió.

Elige tu criterio de búsqueda:

Por Comunidades

Elige la Comunidad de la cual quieras conocer sus parques...

mapa de españa

Por Búsqueda

Escribe el nombre del Parque que quieras consultar:

Buscador

Otros servicios


Ir al web de Fundación Eroski Fundación EROSKI

Otros servicios secundarios


Validaciones de esta página

  • : Conformidad con el Nivel Triple-A, de las Directrices de Accesibilidad para el Contenido Web 1.0 del W3C-WAI
  • XHTML: Validación del W3C indicando que este documento es XHTML 1.1 correcto
  • RSS: Validación de feedvalidator.org indicando que nuestros titulares RSS tienen un formato correcto